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| ACTUALIDAD DEL HOTEL Y SU ENTORNO |
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En esta sección le mantendremos informado sobre la actualidad de nuestro hotel y el entorno del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera. También sobre eventos que consideremos de utilidad para su visita. |
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Imagínese que está en las Lagunas de Ruidera. Cierre los ojos. Vuelva a abrirlos y fíjese detenidamente en uno de esos puntos que configuran ese oasis de agua en el límite de las provincias de Albacete y Ciudad Real. Probablemente sólo vea ese líquido insípido e incoloro y algún ave acuática revoloteando por esos lares. Vuelva a hacer la prueba y verá más o menos los mismos elementos vivientes. Eso es lo que su ojo le permitirá ver, pero le engaña. Porque la vista del ser humano es incapaz de percibir objetos menores de 0,1 milímetros. Y sin embargo, decenas, centenares, miles de seres deambulan a nuestro alrededor sin darnos cuenta. La exposición Microvida. Más allá del ojo humano en CosmoCaixa propone a sus visitantes un viaje a ese mundo desconocido y tan próximo a la vez. La muestra, basada en la obra gráfica del fotógrafo y biólogo Rubén Duró –que ha explorado el mundo microscópico mediante la técnica del campo oscuro–, es un periplo por ese mundo milimétrico de microorganismos a través de impactantes imágenes de ellos que han sido aumentadas hasta 10.000 veces. Por los pasillos de los 800 metros cuadrados de la exposición, el visitante podrá tener el privilegio de observar en directo animales y plantas microscópicas como los dichosos piojos, las mugrientas larvas de mosquitos, las pulgas de agua, algas, poliquetos, diatomeas, hidrozoos, protozoos y un larguísimo etcétera, a través de 15 producciones audiovisuales y más de 36 fotografías en gran formato. Para los más pequeños, se han organizado amenas actividades como colorear piojos, pulgas o gusanos en una pizarra digital y lanzarlos después a una charca digital donde podrán nadar a su antojo. Junto con esto, Microvida quiere hacer notar la importancia de la microscopía en los descubrimientos científicos y el estudio del medio ambiente. De hecho, quiere destacar también cómo el conocimiento de las estructuras celulares progresó con gran rapidez con la utilización generalizada de microscopios. Esos instrumentos que permiten observar detalles de dimensiones inferiores a 70 micrómetros, imposibles de percibir a simple vista por una persona. De hecho, se pueden observar desde los primeros microscopios del siglo XVII –como el de 300 aumentos con el que el científico Van Leeuwenhoedk descubrió bacterias, glóbulos rojos y espermatozoides de diversos animales– hasta los microscopios más modernos que se usan en la actualidad. Todo esto queda patente en la muestra gracias a la posibilidad que se ofrece a los visitantes de experimentar con el aumento óptico de su propia piel o los objetos que lleve encima aumentados gracias a estos instrumentos mágicos de alguna manera.
'Microvida. Más allá del ojo humano’. CosmoCaixa (Alcobendas). Entrada gratuita.
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Parece un simple charco, un charco grande en mitad de un campo de cebada. A cualquiera que pase por la carretera de Villarrubia de los Ojos (Ciudad Real) a Daimiel sin conocer la apasionante y triste historia de La Mancha Húmeda no le parecerá más que eso. Apenas le llamará la atención. Sin embargo, ese charco es la prueba de la espectacular recuperación del acuífero del alto Guadiana por las lluvias de los dos últimos años. Ese charco es un nuevo ojo del Guadiana, el primero desde que, en 1984, el agua dejó de manar tras décadas de sobreexplotación. Puede que no dure más que unos meses, y es más que probable que el agua no llegue a correr cauce abajo, pero da esperanza de recuperar un ecosistema único y castigado durante más de medio siglo. En diciembre pasado, Alfonso Queipo de Llano, observó con asombro cómo en el campo de cebada que su familia tiene en el cauce del Guadiana surgía agua. “Pensamos que podía estar roto nuestro pozo o que teníamos un problema en la bomba”, cuenta. Sin embargo, y a pesar de la falta de lluvias, el charco fue creciendo. Él es dueño del Molino de Zuacorta, una de las decenas de instalaciones usadas durante siglos gracias a los caudalosos ríos de la zona, y que ahora se asoman a un paisaje polvoriento. Queipo de Llano cuenta que hace 35 años su suegro, quien compró la tierra, sí “hablaba de que en la tierra había humedad”. El charco de sus tierras no es un caso único. A dos kilómetros, al Este, en el paraje conocido como El Rincón, han aparecido otros encharcamientos, aunque más pequeños. ¿Sería posible que todos ellos fuesen ojos del Guadiana? ¿De esos de los que hablan los libros de texto y que dejaron de manar en los ochenta? Un ojo, o un ojillo, es cualquier lugar en el que rebosa el acuífero 23 (la enorme bolsa de agua bajo Ciudad Real), no es un punto concreto. En enero, Miguel Mejías, responsable de Hidrogeología del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), recibió otra sorprendente llamada desde el Parque Nacional de las Tablas de Daimiel, a solo unos kilómetros. Querían que fuera a ver el sorprendente charco. “El año anterior hubo algunos afloramientos de agua cauce abajo, pero concluimos que era de la escorrentía de las abundantes lluvias. Esta vez no era posible, porque no ha llovido”, explica Mejías en su despacho en Madrid. Mejías concluyó el pasado 3 de febrero un informe para la Confederación Hidrográfica del Guadiana que constata “la aparición de estos nuevos ojos en zonas que probablemente no fueron las últimas en desecarse a mediados de los ochenta”. Él, que lleva 15 años estudiando la zona, se sincera: “Pensé que yo me iba a jubilar sin verlo”. Lo que ha ocurrido es que las enormes lluvias de los cursos 2009-2010 y 2010-2011, un 50% por encima de la media, siguen filtrándose al subsuelo. Es como si uno echase agua sobre una esponja descomunal. El sistema tiene una inercia que hace que suelte agua aún mucho después de cerrar el grifo. Por eso, un año después de que cesaran las lluvias, el acuífero sigue subiendo. Es lo que se conoce como “recarga plurianual”, lo que hacía que antiguamente las Tablas de Daimiel tuviesen siempre agua, incluso en periodos secos. El agua subterránea empieza a brotar en los ojos a partir de los 610 metros sobre el nivel del mar y el 30 de marzo pasado estaba a 609,75. La zona en la que ha aparecido el encharcamiento más grande está un par de kilómetros cauce abajo del cartel de los ojos del Guadiana, en una mínima depresión, quizá producida por la roturación de tierras o por la combustión de la turba. El informe del IGME sobre los “encharcamientos de agua aparecidos en el entorno de los ojos del Guadiana”, de 11 páginas, explica que, “aunque todavía no se han alcanzado las condiciones hidrológicas necesarias para recuperar el esquema natural de flujo”, porque el agua no mana, “la situación actual supone la mejor de los últimos 28 años”. Mejías explica: “Si este hubiese sido otro año húmedo veríamos correr el Guadiana por su cauce”. Los nuevos ojos son una de las pocas buenas noticias que el humedal ha recibido desde que en 1956 Franco promulgó la “ley sobre saneamiento y colonización de los terrenos pantanosos a los márgenes de los ríos Cigüela y Záncara”. La norma convertía “terrenos incultos de carácter pantanoso o encharcadizo” en regadío. Los ingenieros se empeñaron con éxito en desecar los terrenos. En 1973, el Gobierno declaró las Tablas de Daimiel como parque nacional, la máxima figura de protección. Parecía como señalar una pista de esquí en medio del desierto. El enorme acuífero siguió sobreexplotado durante décadas por miles de pozos (muchos de ellos ilegales) y llegó a estar, en 2008, a 35 metros de profundidad. En el peor momento, el déficit acumulado rondaba los 3.750 hectómetros cúbicos. Para dar la medida de la situación, hay que tener en cuenta que los embalses de Entrepeñas y Buendía (Guadalajara), los dos enormes pantanos de los que parte el trasvase al Segura, tienen una capacidad máxima de 2.474 hectómetros. Así que el déficit de más de 3.000 hectómetros parecía imposible de recuperar. La sobreexplotación, unida a la sequía, hizo saltar las alarmas. El Gobierno y la Junta de Castilla-La Mancha anunciaron el Plan Especial del Alto Guadiana, dotado sobre el papel con 3.000 millones, para regularizar pozos y comprar derechos de agua para recuperar los ojos en dos décadas. El dinero no llegó —al menos no en esa cantidad—, pero los agricultores comenzaron a tomar conciencia de que aquello no podía seguir, que si seguían abusando del acuífero terminaría por ser su ruina. En octubre de 2009, y tras la prolongada sequía, la turba del subsuelo comenzó a arder en las Tablas. Era un fenómeno habitual fuera del parque, pero el espacio protegido había estado a salvo hasta entonces. El balance del Plan del Alto Guadiana es de “4.000 pozos legalizados, 20.000 nuevas hectáreas de regadío, más de 8.000 contadores instalados y 1.000 millones en infraestructuras” y la compra de multitud de fincas. El Gobierno del PP ha anunciado que suprimirá el plan, pero con un poco de suerte puede que quede su legado: la conciencia en la zona de que no se puede seguir explotando sin fin el acuífero. ¿Durarán mucho los nuevos ojos? Es poco probable. El informe del IGME explica que “de continuar la falta de precipitaciones de los últimos dos meses y el inicio de los primeros riegos de la temporada, se producirá un lento descenso del nivel piezométrico que volverá a situar este por debajo de la cota del terreno y dejarán de aparecer estas nuevas surgencias”. Aun así, la situación del acuífero hace que sea más factible que nunca recuperar el ecosistema. Para ello, es fundamental controlar las extracciones para regadío, que en los peores años superaron los 600 hectómetros cúbicos, el triple de la recarga media. Si se salva esto o no es una decisión política, añade Mejías, que teme que en un nuevo periodo seco se olviden las medidas de ahorro. “La recuperación no se puede confiar solo a la aparición de esporádicos episodios húmedos”. El Ministerio de Agricultura y Medio Ambiente prepara una reforma legal de urgencia para impedir “un nuevo deterioro del acuífero”, para lo cual “reordenará los derechos de uso de las aguas tendente a la recuperación ambiental de los acuíferos”. Las condiciones para recuperar La Mancha Húmeda se dan ahora como nunca. El tiempo dirá si el ojo entreabierto del Guadiana es solo un espejismo, una oportunidad perdida. O si, por el contrario, no hay marcha atrás en la recuperación del Guadiana.
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La localidad albaceteña de El Bonillo se encuentra inmersa en los preparativos de la Semana Santa. Una fiesta especial para los vecinos de la localidad que cuenta con el calificativo de Interés Turístico Regional y que dará comienzo mañana con la procesión del Domingo de Ramos. Desde el consistorio de esta localidad destacan que esta semana de pasión avanza con paso silencioso, y es éste el modo con el que se abre camino la fiesta entre los acordes de cornetas y tambores, “entre el recogimiento que se siente y que se vive, entre la tristeza por la muerte de Cristo y el júbilo por su Resurrección”. Desde el Consitorio destacan también que esta fiesta bonillera es singular por su tradición, por su sobriedad,y por su antigüedad. “Podemos decir que la primera cofradía que se conoce surge, en el siglo XVI con el nombre de La Vera Cruz; por la riqueza artística de sus pasos, la mayoría portados a hombros por los cofrades, y por sus bandas de cornetas y tambores”, destacan al tiempo que explican que es difícil resumir en unas líneas lo que representan cada una de las cofradías que procesionan. “Podemos destacar alguna particularidad de la Cofradía de Jesús de Medinaceli, su composición solo por mujeres tanto en la banda como en las costaleras; de la Hermandad de Armaos, destacar su vestimenta con un claro toque renacentista, y portando por primera vez su imagen a costal; de la Cofradía de la Caída de Jesús, que es una cofradía joven en su conjunto, tanto por la edad de los cofrades como por su creación, en los albores de los años 90; la Cofradía de Nuestra Señora de los Dolores, cuya imagen conserva el rostro y una mano tallados por Salcillo, salen en procesión acompañando a la Virgen las hermanas con su escapulario; la Cofradía de Jesús del Huerto y Santo Sepulcro, que desfilará por segundo año con la imagen de Jesús entrando triunfante en Jerusalén a lomos de “la Borriqueta”; de la Cofradía de San Juan Evangelista y Nuestra Señora de la Soledad, destacar que procesionará por primera vez con costaleros en la Semana Santa de 2012 portando su imagen en andas; de la Cofradía de Jesús Nazareno, podemos mencionar la talla de su imagen del Nazareno a la que acompañan la hondura y la historia de la cofradía”. Además de la importancia de las cofradías, desde El Bonillo destacan también los pasos llevados en andas. Éstos, explican, constituyen el armazón de cada talla, están profusamente decorados por los cofrades, dando colorido de pasión, no sólo a las tallas que procesionan, sino también al pueblo entero. También ponen de relieve a los cantaores de saetas y a las manolas.
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| CRIA DE POMERANIA Y BULLDOG INGLES |
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| en venta cachorritos |
Preciosos machos de lulú de Pomerania Afijo de Albamanjon |
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Video multimedia |
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| VIDEO PROMOCIONAL DE HOTEL |
| Le acercamos en imágenes nuestro hotel y el entorno de las Lagunas de Ruidera. |
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| VIDEO DEL PARQUE NATURAL |
| Imágenes sobre el Parque Natural y la vida que en el se cobija. |
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Predicción para Ruidera |
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| 23º |
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Despejado Viento: SO a 10 km/h Humedad: 44% |
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